
Nunca dormí tan poco, tal vez viva demasiado,
no reconozco el punto justo donde hay que frenar,
me preguntaba lo que había dado, y lo que me habían dejado,
me respondieron que la vida hay que aceptar.
Pero todo acabo, ya nada quedo entre los dos, por que como en un cuento un enorme dragón nos robo el corazón. Por favor donde estas tu eres mi otra mitad, siempre estaré esperando yo se que algún día regresaras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario